El proceso de decantación es una de las operaciones unitarias más antiguas que se conocen de las empleadas en el tratamiento de aguas residuales, ya sean urbanas o industriales, así como una de las más utilizadas en la actualidad, siendo un proceso netamente físico de eliminación de sólidos en suspensión por diferencia de densidad, de tal forma que las partículas con mayor densidad que el agua, son separadas por la acción exclusiva de la gravedad.
En estas unidades no se separan aquellos sólidos en suspensión con un tamaño de partícula muy fino ni aquellos otros que se encuentren en estado coloidal, así como los que tengan una densidad próxima o inferior a la del agua a tratar.
El proceso de decantación es igualmente conocido con el nombre de sedimentación.
Como, en general, parte de los sólidos en suspensión están constituidos por materia orgánica, una consecuencia del tratamiento primario de las aguas residuales suele ser la reducción de la DBO, igualmente se puede conseguir una reducción de la contaminación bacteriológica.
El grado de tratamiento o de reducción de estos índices de contaminación que se alcance en un tratamiento primario depende del proceso utilizado y de las características de las aguas residuales.
Una buena selección del tratamiento así como un buen diseño afecta a la economía de todo el proceso de tratamiento. Los recursos invertidos en el tratamiento primario con frecuencia dan rendimientos económicos muy altos en términos de costo por unidad de contaminante eliminada, es el proceso que elimina más DBO a menor coste.
Además, los decantadores ejercen un importante efecto de equalización del agua bruta, protegiendo las unidades aguas abajo.
